jueves, 28 de agosto de 2014

Random


  • Me gustan las uñas cortas con colores brillantes
  • Me gusta el pelo corto
  • Tengo poca paciencia
  • Necesito más amigos varones
  • Estoy obsesionada con un estilo de ropa que jamás usaría
  • Me haría algunos piercings pero no quiero el agujero que queda después
  • Quiero aprender a andar en skate pero me doy verguenza ajena si salgo a la calle con el mío
  • Me gusta andar en bici
  • Amo hacer zapping y enganchar los XGames de Verano
  • Quiero mi cuarto
  • Quiero una reflex
  • Quiero una cámara digital común
  • Quiero pensar como Christopher McAndless
  • Quiero hacer actividad fisica pero me da fiaca
  • Me molesta tener que censurarme a veces para no herir a otros con las palabras
  • ¿Dónde quedó la libertad de expresión?
  • Me gustaría poder caminar sola de noche, de madrugada
  • Detesto malhumorarme fácil
  • Tumblr es mí único espacio de libertad de expresión
  • Leo menos de lo que quisiera
  • Quisiera ser millonaria para no necesitar nada
  • Si lo fuera, donaría bastante
  • A veces creo que desperdicio mi juventud
  • Me cuesta hacer amigos nuevos
  • Me peleo demasiado con los que tuve, por eso a muchos ya no los tengo
  • En mi cabeza, soy súper prejuiciosa
  • No sé porqué me cuesta tanto exteriorizar lo que pienso
  • Nunca sé cuando callarme o cuando hablar -tratando de evitar conflictos-.
  • No sé qué excusas pongo yo yo y cuáles la vida

miércoles, 27 de agosto de 2014

#WCWAshleyBenzo

Ashley Benzo, o Hanna Marin -para mí- es mi Woman Crush Wednesday. Acabo de ver el Season Finale de Pretty Little Liars y quiero morirme. Como no puedo hacer un post sobre eso -le digo NO a los spoilers- hago catarsis con esta muchacha. 
¿Por qué Ashley? Es re diva pero a las vez es súper sencilla. Tengo una especie de fascinación con su pelo y sus ojos, ¿quién no? Y, last but not least, se lo dedico a G.~ que se babea -jk- cada vez que aparece en escena.










martes, 26 de agosto de 2014

Encuentro Surrealista

Un contacto compartió un estado de otro contacto a Facebook. Sentí la necesidad de que todos puedan acceder a este relato.

20 minutos surrealistas acabo de pasar, el la esquina de Av. Belgrano y Saenz Peña, había una mujer que ya me había cruzado en otra oportunidad, el sábado a la tarde al volver de la biblioteca nacional. Sólo tenía libros para ofrecerle cuando me pidió plata para tomar "me voy a emborrachar hasta que no dé más" le di la mano, y cuando le ofrecí los libros ella me echó diciendo "no me vengas con cuentos o con filosofía, no tiene que ver con la realidad que estoy atravesando, go away!! good bye!!" mientras me señalaba con el dedo que siguiera mi recorrido. No insistí, le deseé suerte y seguí hasta mi casa. A los dos minutos salí para dar una clase y ví que ya no estaba en el lugar.
Hoy, dos días después, la encuentro allí mientras caminaba hacia el supermercado, sin reconocerme y en voz alta para que no me escapara me pidió cigarrillos, no tenía ni eso ni cambio así que le dije que compraba y volvía "¿Cuál querés?" le pregunto "esos convertibles sabor menta de diez". No sé por qué no me sorprende su "capricho". Le doy mi palabra de que así lo haría debido a sus reiterados pedidos de promesa. Al volver le doy los cigarrillos, un encendedor que supuse que no tendría y le digo "Soy la piba de los libros, del otro día, te acordás?" prácticamente me forzó a agacharme, tomándome de la mano con firmeza y me señaló su oreja "No te escucho". Cuando al fin me pude comunicar ella comenzó, con ademanes muy teatrales en su cara y manos, a recitar un poema que podría haber jurado era de Lorca, al finalizar me dice que es suyo seguido de un "Touché!" más un juego de choque de manos que me enseñó que va acompañado de dicha palabra. Me instó a "competir" con su poema, le pregunté si quiere que le recite uno de Lorca, pero me dijo, "No, no, mujer! uno tuyo!!", como si alguna vez le hubiera dicho que escribo, le recité uno de mi último libro, el único que me sé, y aún así no lo pude terminar. Al parecer le gustó porque me tomó y besó la mano, como a una dama.
Hablando con ella supe que tiene 59 años, es andaluza con orígenes en Transilvania, del signo Tauro, y se llama Haydée (...) "William Byrd", tiene ojos saltones, pelo rojizo atado, le faltan la mayoría de los dientes por lo que se parecería fácilmente a cualquier bruja de cuento (Blancanieves, especialmente, al momento de hacer el veneno), pero adentrándose sólo en sus ojos se escondía un gesto de súplica, de humanidad. Al despedirme me dijo "soy un alma antigüa, princesa", le respondo que yo también lo soy, a pesar de mi joven envase, que quizás me vea en un rato. Por lo que, con una sonrisa en la cara, de incredulidad, volví a mi casa, busqué un ejemplar de mi libro y preparé el grabador del celular para pedirle que me recite sus poemas e inmortalizarlos.
Al llegar a la esquina la encuentro dormida sobre su bolsa de cosas, a pesar de mis llamados no responde, le dejo el libro bajo el brazo, acaricio su cabeza, hombros y mano y me retiro. No doy diez pasos y veo una combi amarilla que decía 108, me quedé parada ahí hasta que bajara el chofer y pregunté si venían por ella, efectivamente. Aunque yo no había llamado. En esto Haydée empieza a sollozar y muestra una petaca de anís "está mal? no puedo tomar?" dice como una niña. El buen hombre del 108, le contestó con contención "Si te hace bien está bien, hace frío, tomá Anís", y le ofreció frazadas y un asilo. Ella se negó rotundamente "Extraño a mamá y papá" murmuró entre lágrimas. Pidió un té, que no era posible darle, me quedé con ella para calmarla, me agaché y me tomó la mano, estuvimos así casi todo el tiempo.
La situación se tornaba cada vez más irreal. Yo con una mujer desesperada de la calle en una esquina fría y ventosa, la basura arremolinándose entre las baldosas y los cordones de la vereda, dos humildes hombres que intentaban ayudarla, pero ella sólo quería tomarme de la mano y recitar poesías, hablarme del mundo y pidiéndome a su vez que le hable de teoremas, le haga preguntas sobre teología, le diga mi nivel de psicología. Haciendo caso a su petición le pregunté sobre el eterno retorno y me dijo con tono profético (como todo lo que decía): "es bucear, a lo más profundo del alma, para llegar a la más etérea, trasparente, captación de lo que es".
Le dije que nunca iba a morir, "Nunca vamos a morir, porque esto (señala mis piernas) se pudre, lo que queda es la sabiduría, lo que no queda de humano se va a transformar en piedras o en plantas". Dijo que no tuvo hijos para no dejarles este mundo, y como no tiene a nadie espera irse lo antes posible, porque "me chupa un huevo mi vida" decía con dolor. Le prometí que escribiría sobre ella, me miró con los ojos llenos de lágrimas, volví a tomar su mano con fuerza "Me podrías... poner una mano sobre la cabeza?" dice casi al borde del llanto, la acaricio con ternura, me besa la mano "No tengo lepra no te preocupes". Le contesto que ya lo sé, y en caso de que tuviera y fuera contagioso ya no habría marcha atrás. Le ofrezco un abrazo y lo acepta como una niña huérfana, llora en mis hombros, yo agachada en el piso porque ella no se podía levantar por problemas de columna.
Luego de un buen rato se separa de mi con su carácter, su fortaleza y dignidad, me despide con un no confesado agradecimiento, o alivio, por haber encontrado una gota de humanidad en este océano de indiferencia. "Me quedan dos semanas de estar así, por el recurso de amparo". Le pido que sea fuerte "Te cabe alguna duda?" me increpa con humor, "Para nada mujer!". Se quedó con los muchachos del 108 que me agradecieron mi preocupación, sin entender que no fuera mi pariente, vecina o conocida.
Quisiera inmortalizarla, aunque ella piense que quedará en el olvido. Si sólo pudiese saber bien su nombre...
Al encaminarme hasta mi casa sentí la injusticia de tener "cosas que hacer". La escena que acababa de transcurrir habría terminado para mí en 3 horas y para ella sería probablemente la única situación en que se habría sentido escuchada y contenida. Yo sigo con mi vida, mis deberes y pasiones. Ella sólo espera su muerte, su recurso de amparo, sus cigarrillos, su petaca de anís.
"Tus órganos son tu océano, tu mente es un teorema... de ahí, tú, princesa, tienes que saber nadar... y tienes que saber volar. Porque tu mente es para volar, y tus órganos, son para delucidar "
-Haydée, profeta olvidada


El estado original acá

lunes, 25 de agosto de 2014

(I recommend) Priscilla, la reina del desierto.

¿Colgada yo? Jamás. Hacé 15 días fui a ver la obra, por invitación de G.~ () y nunca hice la review... bien ahí yo.





La historia en dos palabras: Tic (o quizá es con K, no sé), es un transformista que tuvo un hijo hace varios años y aún está en contacto con la madre del niño, dueña de un casino. El nene tiene curiosidad por conocer a su padre y es así como acuerda que él llevará su espectáculo al casino de la madre para así también conocer a su hijo. Arma un grupo con dos "colegas" más y emprenden su viaje a través de Australia en una motor-home llamada Priscilla. (más info)


Mí critica: ¡Genial! Muy divertida. Te reís todo el tiempo. Cuando yo fuí estaba Moria Casán en el papel de Cibrián, me sorprendió. Y Juan Gil Navarro impecable, tanto que dan ganas de matar al personaje :P El vestuario es impresionante. La puesta en escena, todo. Es increíble.


En fin, si pueden ir, vayan... Es la última semana. Les dejé el link con la info de las entradas.

viernes, 22 de agosto de 2014

Sneak-peak of my mind

¿Trabajo menos y curso más? ¿Curso menos y trabajo más? ¿Busco un trabajo part-time y dejo el mio? ¿Dejo el laburo por completo, le meto a cursar a full y al tiempo busco trabajo cómo traductora? ¿Ahorro para irme a vivir sola? ¿Busco un trabajo que me permita ir a vivir sola? ¿En Bernal o Quilmes? ¿Ahorro o pido al banco? ¿E internet? Lo necesito para trabajar. ¿Pongo macetas en el balcón y armo mi huerta? ¿Y por qué no ahora? ¿Me conviene mudarme sola? ¿Me estoy adelantando y son mis ganas de irme? ¿Me conviene cursar más en el Lenguas o en Derecho? En Derecho tienen mejores horarios... ¿Laburo Freelance? ¿Estoy haciendo las cosas bien? ¿No exagero en actitudes? ¿Mis actitudes empeoran las situaciones? ¿Empiezo el psi? No me da el presupuesto. Mejor yoga... ¿y mi cabeza? Mejor el gym... ¿y mi cabeza? ¿Me organizo mis horarios y hago las cosas por mi cuenta sin gastar?
Tantas preguntas...

Un paso a la vez Pau. Vamos viendo el día a día.

You say I don't treat you right
I say that you're too uptight
Then we have a stupid fight
I don't mean to hurt you but I do

Break up then I take you back
Make you have a heart attack
Boom boom, it's a heart attack
I don't mean to hurt you but I do

Be my buttercup, be my star
Beat it like a drum, beat it hard
Even though I'm out in the night
Even though I'm wrong, just be mine

Be my lover boy, be my spark
Be my fire boy in the dark
Even though I'm out in the night
Even though I'm wrong, just be mine, boy
Just be mine, just be mine
Just be mine, just be mine, boy
I want you like...


Sometimes, I'm a crazy chick
Do things that'll make you sick
But I get away with it
I don't mean to hurt you but I do

You say that I make you wait
That's true 'cause I make you wait
Just one of the things you hate
I don't mean to hurt you but I do

Be my buttercup, be my star
Beat it like a drum, beat it hard
Even though I'm out in the night
Even though I'm wrong, just be mine

Be my lover boy, be my spark
Be my fire boy in the dark
Even though I'm out in the night
Even though I'm wrong, just be mine, boy
Just be mine, just be mine
Just be mine, just be mine, boy
I want you like...

I always mess up (I'm sorry)
Really mean it now 
(I'm sorry)
Just can't help myself (So naughty)
Uh uh uh, so naughty

Just be mine

domingo, 17 de agosto de 2014

Enlaces rotos

Pasa a veces que uno acostumbra a darlo todo por el otro. Y cuando hablo de todo, me refiero a TODO: tiempo, cariño, risas y lágrimas... Mil cosas, pero sobretodo tiempo. El problema se crea cuando el otro no nos es recíproco, a veces pasa. Si la cuestión se charla, probablemente se llegue a un acuerdo. A veces uno no sintió que el otro nos dió todo, cuando sí lo hizo.
Pero todo eso no nos compete ahora. Lo que me interesa definir es el límite. Ese límite entre darlo todo por el otro sin perder nuestro preciado tiempo personal. Si pensamos cada segundo libre como una posibilidad de encontrarnos con el otro, probablemente nos encontremos en un horario un tanto ajustado para nuestros quehaceres personales -trust me, I've been there I am there-. ¿Dónde está ese freno? ¿Dónde se separa el egoísmo de la abnegación?
Es claro, que en mi vida encontrar el balance es un problema que se presenta -prácticamente- en cada ámbito. Y hoy específicamente me pregunto, ¿podré aprender a vivir sin pensar tanto en él y pensar más en mí?

martes, 12 de agosto de 2014

La ciudad está apurada

¿Se dieron cuenta ustedes de lo apurada que camina la gente por la calle? Van casi trotando por las veredas, esquivándose unos a otros, evadiendo las miradas, ocupados en pasar el siguiente obstáculo, quise decir, a la siguiente persona. “(…)Y sin embargo se adelantan unos a otros apuradamente, como si no tuvieran nada en común, nada que hacer entre ellos(…)”. Es común que se choquen entre sí, pero ya acostumbrados a las calles abarrotadas de cuerpos siquiera reaccionan, de forma muy similar a lo que describe Poe en “El hombre en la multitud”.
Estos individuos parecieran desconocer los usos de las señales de tránsito, tanto para peatones como para conductores. En otras palabras, ignoran la función del semáforo: un semáforo en verde para el automóvil no le impide cruzar la calle a ese peatón empecinado si hay unos metros de distancia entre auto y auto, siempre se puede cruzar corriendo. Y en seguida está la bocina de ese otro conductor que viene detrás, muy apurado por supuesto. El peatón ya no espera en el cordón para cruzar, sino sobre la calzada. Quedan escondidos detrás de los autos, muchas veces mal estacionados.
Pero cuidado, no es sólo el peatón el que va muy apurado, el conductor también pareciera estar en una eterna carrera contra el tiempo. Ya son conocidas por todos las extraordinarias acrobacias que realizan los motociclistas en una calle abarrotada de techos de metal, ya se trate de una avenida amplia como de una angosta calle interna. ¡Quién pudiera llevar a cabo alguna de sus increíbles hazañas! Pero hay un fenómeno que afecta a todo vehículo por igual, sin discriminar tamaño alguno… El arte de nunca detenerse por completo. ¿Habrá alguna epidemia de daltonismo? Podría afirmar casi con certeza que ya da igual un semáforo en rojo que uno en verde. Ni hablar del ambiguo amarillo, ¡descarado aquél que pensó que existían matices en el arte de manejar!
Pensando mejor entonces, si tanto los peatones como los vehículos circulan apurados por la ciudad… ¿no será que la ciudad está apurada? ¿Por qué?
Me pasa a menudo que una vez que mis  pies se plantan en las veredas de la ciudad, se apuran como si estuviera corriendo una maratón, sin importar de cuánto tiempo disponga para llegar a destino. A menudo tengo que concientizarme y caminar más despacio. Son esos los momentos en que de verdad miro a la ciudad. Y al margen de la belleza incuestionable que posee, lo que veo son figuras que pasan a gran velocidad hacia todas las direcciones. Hasta podría jurar que veo pequeños relojes sobre los hombros de los peatones y en las ruedas de los autos, en eternas cuentas regresivas que los llevan a ir cada vez más rápido.
Estamos tan acostumbrados a cumplir horarios y a realizar una enorme cantidad de tareas en un reducido tiempo, que eso nos lleva a correr aún hasta cuando no es necesario. Indudablemente ese “centro” del que hablaba Beatriz Sarlo no existe más, y lo que representa ahora es la inmensa sede de entidades donde realizar los trámites más importantes –al diablo el federalismo, todos bien sabemos que para lo importante es necesario recurrir a la Capital-.

Quizá en ese acostumbramiento de ir a la ciudad para hacer trámites se perdió un poco el ir al centro a pasear. Los que circulan la ciudad día a día anhelan el fin de semana para alejarse de ese centro que representa una lista infinita de quehaceres laborales, y los que se acercan a sus calles durante la semana se dejan llevar por la masa apurada. ¿Será esa la explicación al fenómeno de la maratón permanente? Me gustaría saber qué gana el qué llega primero.
Paula Bardi
Prof. Inglés Medio Superior - JRF Lenguas Vivas

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NOTA AL PIE: Este es un ensayo que escribí como trabajo práctico final de la cursada, en la materia de Lengua Castella II, cátedra Kristcautsky. Tema: "La ciudad". 

viernes, 8 de agosto de 2014

Movie Review: Stay

Cuando Ryan Gosling no era Ryan Gosling...
Érase una vez un psicólogo que debe reemplazar a su colega por enfermedad. Es entonces cuando llega un nuevo paciente (Ryan) que le confiesa que va a suicidarse en una semana. Empieza así la tarea del psi de evitar que dicho acontecimiento suceda, pero cuánto más se acerca a su paciente y a su historia más se enrreda su vida personal.

Muy buena y súper atrapante.


(No encontré ningún trailer que no te cuente la mitad de la peli en imágenes o diálogos -.-)

jueves, 7 de agosto de 2014

Si nunca quise parar...

La naturaleza es sabia, pero claramente se quedó sin recursos cuando nos hizo a nosotros, los seres humanos. Tan incapaces en sus capacidades.
Hay veces que tu cabeza te pide frenar y -como me pasó a mí- uno trata pero no encuentra la forma. Lamentablemente no venimos con el freno de mano, que nos permite detenernos sin importar a dónde vamos. Es entonces cuando el mismo cuerpo te frena, y somatizás.
¿Qué ironía no? Yo hablaba de querer dejar el trabajo si pudiera, de mis "días de vacaciones" que no pudieron ser... Y ahora, estoy desde el martes pasado hasta el próximo lunes de VACACIONES, ¿por qué? Por un bello ataque de hígado que me agarré. Sí, pasé unos buenos días en cama reflexionando -espero que me hayan servido de algo-.
En fin, cuando nosotros no encontramos la solución, la naturaleza te planta los pies en la tierra -te embarra y después arreglate vos para salir-, pero es por nuestro propio bien. Es mil veces mejor ver las cosas por nuestros medios, sin llegar a acciones tan drásticas, obvio.
Lo importante es... relax, take it easy...