lunes, 21 de diciembre de 2015

La mentira de Change.org


Que feo cuando nos bajan de un hondazo a la realidad. Levanten la mano si alguna vez -o varias veces- firmaron peticiones de Change.org o sitios similares *levanta la mano*. Bueno mis amigos, lamento informales que no es más que sitio que juega con las esperanzas de las personas y almacena información de los usuarios para después utilizarla en campañas de marketing.

¿Cómo o por qué no nos dios cuenta antes? Porque preferimos creer que poner el granito de arena era muy fácil.

Cualquier petición seria exige tres cosas de sus firmantes: nombre y apellido completo -como figura en el DNI-, número de DNI y firma real. En Change.org ninguna de estas tres cosas son requisitos obligatorios para firmar. Por empezar, es posible firmar linkeados con nuestras cuentas de Facebook y muchas personas -y me incluyo- no tienen su nombre real en esta red social, ¿qué validez tiene entonces una petición firmada por "Pauu Latorre"? Ninguna. El número de DNI tampoco es un requisito al momento de firmar las peticiones ya que la facilidad e inmediatez de este sitio es una de sus características principales, tal es así que siquiera aparece el campo. Entonces ¿cuál de todas las Florencias Perez de la Argentina firmaron la petición? Vaya uno a saber. Y por último, y no por eso menos importante, si bien no todas las peticiones requieren la firma física de la persona suele ser un requisito muy importante, que brilla por su ausencia al momento de "ayudar" en una causa que creemos justa. Change.org se respalda en que al acreditar el email de un firmante acredita su identidad pero ¿no es que cualquiera puede crear un email falso con información falsa? La respuesta es afirmativa y por ende esta plataforma pierde validez por completo.

No es nueva la noticia de que se venden los datos de las personas entre empresas, así es como nos llaman de una compañía de celulares que no es la nuestra para ofrecernos "un plan mejor" y casualmente tienen toda la data de nuestra línea. Change.org va más allá -y esta es mi opinión personal- porque juega con la buena intención e ingenuidad de las personas al hacernos creer que firmando esa petición vamos a lograr que cierren ese zoo, que ese nene consiga la silla de ruedas que tanto necesita y miles de causas más. Ojo, las peticiones -en su mayoría- son verdaderas, son necesidades de distintas personas que buscan lo que les corresponde o lo que creen es correcto.

Así que mis amigos, los invito a difundir de alguna forma esta información, aunque sea durante la charla del mate y a borrar nuestros perfiles para no seguir colaborando con estas plataformas.

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